Somos el cambio que queremos

Sorpresivamente las elecciones de Estados Unidos me desvelaron. Como líder Trump me parece nefasto, políticamente no puedo decir cuál era (o va a ser) la mejor opción. Pero hoy no voy a hacer un descargo respecto a las declaraciones de este personaje sobre las mujeres, los inmigrantes mexicanos, o su actitud para todo aquel que no piensa o es como él (not today). Lo que me pareció apasionante y triste a la vez fue todo lo que nos dijo lo que pasó sobre la sociedad de hoy. Porque nada de lo que pasa en un rincón del mundo es un fenómeno aislado.

Hoy es Trump, mañana es el dilema o debate de turno. Hace tiempo que sospecho que vivimos en una lógica de barras. Las emociones estallan, hay ruido, y al otro día no queda nada. Las opiniones se polarizan, parece que navegar por la vereda de en frente- aunque sea con el fin de dialogar o de entender- amenaza con contagiarnos de una enfermedad infecciosa. Ni siquiera es que seamos verdaderamente conscientes de dónde estamos parados, a veces se dio por fruto del azar, la ridícula determinación de haber nacido o crecido en un lugar, o el impulso irracional de una emoción fuerte (justificada o no). Sobran las posturas extremistas, faltan las opiniones informadas. Abundan las quejas y críticas, y faltan acciones.

Los hechos hablan, aunque a veces lo que nos dicen incomoda, la única forma de cambiar la realidad es saber de dónde partimos y lo que tenemos.

La democracia real es sucia. No por las corrupciones de los políticos y de sus amigos (no me hagan enojar al pedo), sino porque nos obliga a meternos a hasta el barro en la realidad, a analizar y descubrir lo que está pasando, a ir al fondo de aquello que duele y trabajar para encontrar una solución aunque parezca que no hay luz al final del túnel, o esta se vea demasiado lejos. Es dialogar hasta el cansancio, incluso con quien creemos indigno, de moralidad dudosa, o con quien superficialmente no podemos tener ningún punto en común (siempre algo encontramos). Es reconocer a la opinión del otro igualmente digna que la mía, o estar al borde de indignarnos constantemente. Es escuchar. Hacer o hacernos preguntas y seguir escuchando. Involucrarse en las preocupaciones de la gente y entender que una persona decidió votar tal o cual propuesta, sin caer en simplificaciones. Quizás en aquel que votó por aquella opción que parece la reencarnación del fascismo hay problemáticas reales y dolorosas que nadie supo escuchar o desencanto, y si hay fascismo, no hay mejor forma de combatirlo que reconocerlo.

Quizás por eso, la mayoría se conforma con una democracia a medias o pseudodemocracia en la que una vez cada cuatro, cinco, ocho o diez años adosan la responsabilidad al personaje de turno (y a los intereses que lo apoyaron) y después se desentienden de lo que está pasando o se acuerdan solo cuando los afecta directamente y de manera violenta. O se partidizan o reducen a una ideología (y en el camino simplifican) problemas que nos involucran a todos.

Lo que el mundo de hoy necesita más que nunca es diálogo, escuchar las necesidades de todos y respetarlas, trabajar juntos por aquellas preocupaciones que tenemos en común más allá de los colores políticos, en vez de gastar energía en descalificar al otro y probar que tenemos razón mientras los problemas siguen y el pueblo paga los platos rotos.

Lo que el mundo necesita -y es uno de mis deseos para el 2017 – es un pueblo que se hace cargo de su destino en vez de victimizarse. Que cada vez que surja una queja, un problema o reclamo se despierte en cada cabeza una solución, una chispa, una respuesta activa, por más insignificante que parezca, por más que tropiece en su ejecución o el dilema no desaparezca de un día para el otro, nos termina acercando más a donde queremos que estar que no hacer nada.

Quizás tener líderes nefastos sea triste. Pero más triste es tener un pueblo que desconoce su propio poder, o peor, que lo reconoce pero se niega a tomarlo.

❤️

Michelle

Anuncios

2 comentarios en “Somos el cambio que queremos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s